Encontrados 135 resultados para: °Mira

  • El Se√Īor dijo a Abr√°m, despu√©s que Lot se separ√≥ de √©l: "Levanta los ojos, y desde el lugar donde √©stas, mira hacia el norte y el sur, hacia el este y el oeste, (G√©nesis 13, 14)

  • Luego lo llev√≥ afuera y continu√≥ dici√©ndole: "Mira hacia el cielo y, si puedes, cuenta las estrellas". Y a√Īadi√≥: "As√≠ ser√° tu descendencia". (G√©nesis 15, 5)

  • Entonces Sarai dijo a Abr√°m: "Que mi afrenta recaiga sobre ti. Yo misma te entregu√© a mi esclava, y ahora, al ver que est√° embarazada, ella me mira con desprecio. El Se√Īor sea nuestro juez, el tuyo y el m√≠o". (G√©nesis 16, 5)

  • Pero Jacob respondi√≥ a su madre Rebeca: "Mira que mi hermano Esa√ļ es velludo y yo soy lampi√Īo. (G√©nesis 27, 11)

  • Luego a√Īadi√≥: "Mira este mont√≥n de piedras, y mira la piedra conmemorativa que yo erig√≠ entre t√ļ y yo: (G√©nesis 31, 51)

  • Al ver las tropas, Gaal dijo a Zebul: "Mira esa gente que baja de la cima de los montes". "Es la sombra de los montes, y a ti te parecen hombres", le respondi√≥ Zebul. (Jueces 9, 36)

  • Noem√≠ le dijo: "Mira, tu cu√Īada regresa a su pueblo y a sus dioses; regresa t√ļ tambi√©n con ella". (Rut 1, 15)

  • El Se√Īor dijo a Samuel: "Mira, voy a hacer una cosa en Israel, que a todo el que la oiga le zumbar√°n los o√≠dos. (I Samuel 3, 11)

  • El servidor volvi√≥ a tomar la palabra, y respondi√≥ a Sa√ļl: "Mira, aqu√≠ tengo un cuarto de siclo de plata; se lo dar√© al hombre de Dios, y √©l nos indicar√° el camino". (I Samuel 9, 8)

  • Pero el Se√Īor dijo a Samuel: "No te fijes en su aspecto ni en lo elevado de su estatura, porque yo lo he descartado. Dios no mira como mira el hombre; porque el hombre ve las apariencias, pero Dios ve el coraz√≥n". (I Samuel 16, 7)

  • Jonat√°n le respondi√≥: "¬°Ni pensarlo! ¬°T√ļ no morir√°s! Mira, mi padre no hace absolutamente nada sin comunic√°rmelo. ¬ŅPor qu√© entonces me habr√≠a de ocultar este asunto? ¬°No hay nada de eso!". (I Samuel 20, 2)

  • ¬°Mira, padre m√≠o, s√≠, mira en mi mano el borde de tu manto! Si yo cort√© el borde de tu manto y no te mat√©, tienes que comprender que no hay en m√≠ ni perfidia ni rebeld√≠a, y que no he pecado contra ti. ¬°Eres t√ļ el que me acechas para quitarme la vida! (I Samuel 24, 12)


‚ÄúQuando ofendemos a justi√ßa de Deus, apelamos √† Sua miseric√≥rdia. Mas se ofendemos a Sua miseric√≥rdia, a quem podemos apelar? Ofender o Pai que nos ama e insultar quem nos auxilia √© um pecado pelo qual seremos severamente julgados.‚ÄĚ S√£o Padre Pio de Pietrelcina