Encontrados 246 resultados para: mucho

  • A Yavé le agradó Abel y su ofrenda, mientras que le desagradó Caín y la suya. Ante esto Caín se enojó mucho y su rostro se descompuso. (Génesis 4, 5)

  • Di, pues, que eres mi hermana; esto será mucho mejor para mí, y me respetarán en consideración a ti.» (Génesis 12, 13)

  • Esto desagradó mucho a Abrahán, por ser Ismael su hijo. (Génesis 21, 11)


  • Abrahán estuvo todavía mucho tiempo viviendo en el país de los filisteos. (Génesis 21, 34)

  • Les dijeron: «Estos hombres son gente pacífica. Dejemos que se establezcan aquí y se muevan libremente por nuestra tierra. Nuestro país es extenso, y hay mucho lugar para ellos. Nosotros nos casaremos con sus hijas y les daremos las nuestras como esposas a ellos, (Génesis 34, 21)

  • y nosotros contestamos: «Tenemos todavía nuestro padre muy anciano, con un muchachito que le nació en su vejez. Este tenía otro hermano, hijo de la misma madre, pero murió y le queda ese solo hijo de ella. Por esto su padre lo quiere mucho.» (Génesis 44, 20)

  • Y precisamente ha salido de viaje en busca tuya y, al verte, se alegrará mucho. Tú le hablarás y se lo enseñarás de memoria, (Exodo 4, 15)

  • Al aproximarse Faraón, los israelitas pudieron ver que los egipios los estaban persiguiendo. Sintieron mucho miedo y clamaron a Yavé; (Exodo 14, 10)

  • Así lo hicieron los israelitas. Unos recogieron mucho y otros menos. (Exodo 16, 17)

  • Pero cuando lo midieron con el medio decálitro, ni los que recogieron mucho tenían más, ni los que recogieron poco tenían menos: cada uno tenía su ración. (Exodo 16, 18)

  • Jetró se alegró mucho al oír todos los beneficios que Yavé había hecho a Israel cuando lo sacó del poder de los egipcios. (Exodo 18, 9)

  • Si la nube se detenía mucho tiempo, los hijos de Israel respetaban la orden de Yavé y no partían. (Números 9, 19)

“As almas! As almas! Se alguém soubesse o preço que custam”. São Padre Pio de Pietrelcina