No den las cosas sagradas a los perros, ni arrojen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes para destrozarlos.
Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas.
Entren por la puerta estrecha, porque es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que van por allí.
Pero es angosta la puerta y estrecho el camino que lleva a la Vida, y son pocos los que lo encuentran.

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.
Para recibir cada mañana el Evangelio por correo electrónico, registrarse: evangeliodeldia.org


Livros recomendados

A Ave-MariaA Eucaristia: Pão de Vida EternaO Dom da Cura





Comentários no Facebook:

comments