— El Señor esté con vosotros.

— Y con tu espíritu.

— Proclamación del Evangelio de Jesucristo + según San Mateo.

— Gloria a Ti, Señor.

3 En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: ¿Es lícito a uno despedir a su mujer por cualquier motivo? 4 Él les respondió: ¿No habéis leído que el Creador, en el principio, los creó hombre y mujer, y dijo: “Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne”? 6 De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.

7 Ellos insistieron: ¿Y por qué mandó Moisés darle acta de repudio y divorciarse? 8 Él les contestó: Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero, al principio, no era así. 9 Ahora os digo yo que, si uno se divorcia de su mujer –no hablo de impureza– y se casa con otra, comete adulterio. 10 Los discípulos le replicaron: Si ésa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse.

11 Pero él les dijo: No todos pueden con eso, sólo los que han recibido ese don. 12 Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos por el reino de los cielos. El que pueda con esto, que lo haga.

— Palabra de la Salvación.

— Gloria a Ti, Señor.