— El Señor esté con vosotros.

— Y con tu espíritu.

— Proclamación del Evangelio de Jesucristo + según San Mateo.

— Gloria a Ti, Señor.

21 Saliendo de allí Jesús se retiró hacia la región de Tiro y de Sidón. 22 En esto, una mujer cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: ¡Ten piedad de mí, Señor, hijo de David! Mi hija está malamente endemoniada. 23 Pero él no le respondió palabra. Sus discípulos, acercándose, le rogaban: Concédeselo, que viene gritando detrás de nosotros.

24 Respondió él: No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 25 Ella, no obstante, vino a postrarse ante él y le dijo: ¡Señor, socórreme! 26 El respondió: No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos. 27 Sí, Señor – repuso ella -, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. 28 Entonces Jesús le respondió: Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas. Y desde aquel momento quedó curada su hija.

— Palabra de la Salvación.

— Gloria a Ti, Señor.