aaaaa

1. La sabiduría edificó su casa, labró sus siete columnas,

2. inmoló sus víctimas, preparó su vino e igualmente aderezó su mesa.

3. Envió sus criados y proclamó sobre los puntos más altos de la ciudad:

4. "Jóvenes inexpertos, venid aquí". A los insensatos ella les dice:

5. "Venid, comed de mi pan y bebed del vino que yo he preparado.

6. Dejad de ser imprudentes y viviréis, y caminad por la senda de la inteligencia".

7. El que corrige al escéptico se acarrea afrenta; el que reprende al malvado, ultraje.

8. No reprendas al escéptico para que no te odie; reprende al sabio y te amará.

9. Da al sabio, y se hará más sabio todavía; instruye al justo, y acrecerá su ciencia.

10. El principio de la sabiduría es el temor del Señor; conocer al santo, ésa es la inteligencia.

11. Porque por mí tus días se multiplican, y los años de tu vida se aumentan.

12. Si tú eres sabio, eres sabio para tu bien; si eres escéptico, tú solo sufrirás las consecuencias.

13. La señora necedad es impulsiva, mentecata e ignorante.

14. Se sienta a la puerta de su casa, en una silla, en lo más alto de la ciudad

15. para invitar a los transeúntes, que van derechos por sus caminos:

16. "Jóvenes inexpertos, venid aquí". A los insensatos ella les dice:

17. "Las aguas robadas son dulces y el pan en secreto es sabroso".

18. Pero el hombre no sabe que allí están las sombras de los muertos, y sus invitados en las profundidades del abismo.




“Pobres e desafortunadas as almas que se envolvem no turbilhão de preocupações deste mundo. Quanto mais amam o mundo, mais suas paixões crescem, mais queimam de desejos, mais se tornam incapazes de atingir seus objetivos. E vêm, então, as inquietações, as impaciências e terríveis sofrimentos profundos, pois seus corações não palpitam com a caridade e o amor. Rezemos por essas almas desafortunadas e miseráveis, para que Jesus, em Sua infinita misericórdia, possa perdoá-las e conduzi-las a Ele.” São Padre Pio de Pietrelcina