Busca Bíblica
Encontrados 198 registros para: saber
Tobías contó a su padre que había encontrado a un hermano israelita, y el padre le contestó: «Llámalo para saber a qué familia y tribu pertenece; y si es digno de confianza, para que te acompañe.» Tobías llamó al joven (Tobías 5,9) |
El ángel respondió: «¿Qué te importa más: la persona que acompaña a tu hijo, o la tribu a la que pertenece?» Pero Tobit insistió en saber su nombre y la tribu a la que pertenecía. (Tobías 5,12) |
Así, pues, poderoso señor, informémonos para saber si este pueblo se ha portado mal y si han pecado contra su Dios; si la cosa es así, subamos y ataquémoslos. (Judit 5,20) |
Diariamente se paseaba él por delante de la casa de las mujeres para saber cómo estaba Ester e informarse de lo que le sucedía. (Ester 2,11) |
Le entregó, después, una copia de la condenación a muerte de los judíos, que había sido publicada en Susa, para que se la pasara a Ester y ésta la leyera. También le pedía a Ester que fuera a hablar con el rey para interceder por su pueblo y conseguir la revocación del edicto. «Acuérdate, le decía, de cuando vivías humildemente y de que yo te daba de comer con mi mano. Pues has de saber que Amán, el segundo del reino, le ha pedido al rey que nos condene a muerte. Invoca al Señor, habla por nosotros al rey, líbranos de la muerte.» (Ester 4,8) |
Cuando Mardoqueo despertó, entendió que Dios con ese sueño quería mostrarle algo. Anduvo todo el día pensando en lo que había soñado, tratando de una forma u otra de saber qué querría decir. (Ester 11,11) |
Elihú tomó la palabra y dijo: «Yo soy joven y ustedes ancianos, y por eso temía y sentía miedo de manifestarles mi saber. (Job 32,6) |
Por eso, ahora les digo: «Escúchenme y yo también demostraré mi saber.» (Job 32,10) |
Job habla sin saber, y sus argumentos no valen. (Job 34,35) |
Voy a llevar muy lejos mi saber y daré la razón a mi Hacedor. (Job 36,3) |
Un día al siguiente le pasa el mensaje y una noche a la otra se lo hace saber. (Salmos 19,3) |
Pasa el hombrel mortal como una sombra, no es más que un soplo, pero se afana y almacena sin saber quién lo tendrá. (Salmos 39,7) |
