Busca Bíblica
Encontrados 86 registros para: sepulcro
y lo colocó en el sepulcro nuevo que se había hecho excavar en la roca. Después hizo rodar una gran piedra sobre la entrada del sepulcro y se fue. (Evangelio según San Mateo 27,60) |
Mientras tanto, María Magdalena y la otra María estaban allí, sentadas frente al sepulcro. (Evangelio según San Mateo 27,61) |
Ordena, pues, que sea asegurado el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vayan sus discípulos, roben el cuerpo y digan al pueblo: Resucitó de entre los muertos. Este sería un engaño más perjudicial que el primero.» (Evangelio según San Mateo 27,64) |
Ellos, pues, fueron al sepulcro y lo aseguraron. Sellaron la piedra que cerraba la entrada y pusieron guardia. (Evangelio según San Mateo 27,66) |
Pasado el sábado, al aclarar el primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a visitar el sepulcro. (Evangelio según San Mateo 28,1) |
De repente se produjo un violento temblor:el Angel del Señor bajó del cielo, se dirigió al sepulcro, hizo rodar la piedra de la entrada y se sentó sobre ella. (Evangelio según San Mateo 28,2) |
Ellas se fueron al instante del sepulcro, con temor, pero con una alegría inmensa a la vez, y corrieron a llevar la noticia a los discípulos. (Evangelio según San Mateo 28,8) |
Apenas había bajado Jesús de la barca, un hombre vino a su encuentro, saliendo de entre los sepulcros, pues estaba poseído por un espíritu malo. (Evangelio según San Marcos 5,2) |
El hombre vivía entre los sepulcros, y nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. (Evangelio según San Marcos 5,3) |
Día y noche andaba por los cerros, entre los sepulcros, gritando y lastimándose con piedras. (Evangelio según San Marcos 5,5) |
José lo bajó de la cruz y lo envolvió en una sábana que había comprado, lo colocó en un sepulcro excavado en la roca e hizo rodar una piedra grande contra la entrada de la tumba. (Evangelio según San Marcos 15,46) |
Y muy temprano, el primer día de la semana, llegaron al sepulcro, apenas salido el sol. Se decían unas a otras: (Evangelio según San Marcos 16,2) |
