Cadastre-se

Busca Bíblica em: Biblia Latinoamericana

Encontrados 3143 registros para: pero


(Génesis 21,26)
Abimelec le contestó: «No sé quién haya hecho tal cosa, pero tú no me has dicho nada, y yo me entero de eso sólo ahora.»
(Génesis 22,7)
Entonces Isaac dijo a Abrahán: «Padre mío.» Le respondió: «¿Qué hay, hijito?» Prosiguió Isaac: «Llevamos el fuego y la leña, pero, ¿dónde está el cordero para el sacrificio?»
(Génesis 22,11)
pero el Angel de Dios lo llamó desde el cielo y le dijo: «Abrahán, Abrahán.» Contestó él: «Aquí estoy.»
(Génesis 24,8)
Si la mujer no quiere seguirte, quedarás libre de este juramento. Pero en ningún caso llevarás para allá a mi hijo.»
(Génesis 24,33)
Después les ofrecieron comida. Pero él dijo: «No comeré hasta que no diga lo que tengo que decir.» Labán le dijo: «Habla.»
(Génesis 24,56)
Pero él insistió: «Si Yavé hizo que mi viaje tuviera éxito, ustedes ahora no me demoren, y déjenme volver a la casa de mi patrón.»
(Génesis 25,22)
Pero como los hijos chocasen entre sí en su seno, ella dijo: "Si esto debe seguir, yo me muero". Y fue a consultar a Yavé.
(Génesis 25,28)
Isaac quería a Esaú porque le gustaba la caza, pero Rebeca prefería a Jacob.
(Génesis 26,3)
Serás forastero en esa tierra, pero yo estaré contigo y te bendeciré. Pues quiero darte a ti y a tus descendientes todas estas tierras, cumpliendo así el juramento que hice a tu padre Abrahán.
(Génesis 26,20)
Pero los pastores de Guerar riñeron con los pastores de Isaac diciendo que el agua era de ellos. Por eso Isaac llamó a ese pozo Esec, ya que se habían peleado por él.
(Génesis 26,21)
Excavaron otro pozo, pero también hubo peleas, por lo que lo llamó Sitna.
(Génesis 26,35)
Pero ellas amargaron la vida a Isaac y a Rebeca.
(Génesis 27,11)
Jacob dijo a su madre Rebeca: «Pero mi padre sabe que yo soy lampiño y mi hermano muy velludo.
(Génesis 27,13)
Su madre le replicó: «Tomo para mí la maldición. Pero tú, hijo mío, hazme caso, y vé a buscar lo que te pedí.»
(Génesis 27,22)
quien lo palpó y dijo: «La voz es la de Jacob, pero las manos son las de Esaú.»
(Génesis 27,32)
Pero Isaac le dijo: «¿Y quién eres tú?» Respondió: «Soy Esaú, tu primogénito.»
(Génesis 27,40)
De tu espada vivirás y a tu hermano servirás; pero cuando así lo quieras, quitarás su yugo de tu cuello.»
(Génesis 27,45)
Cuando ya no esté enojado y haya olvidado lo que le has hecho, yo enviaré a buscarte y volverás. Pero no quiero perderlos a ustedes dos en un mismo día.»
(Génesis 29,20)
Jacob trabajó siete años por Raquel, pero la amaba tanto, que los años le parecieron días.
(Génesis 29,27)
Deja que se termine la semana de bodas, y te daré también a mi hija menor, pero tendrás que prestarme servicios por otros siete años más.»



Instale a Toolbar Católica