Busca Bíblica em: Biblia Latinoamericana
Encontrados 135 registros para: nuestras
| (Nehemías 5,8) y les dije: «Nosotros hemos rescatado en la medida de nuestras fuerzas a nuestros hermanos judíos que eran esclavos. ¿Y ahora son ustedes los que compran a sus hermanos?» Se quedaron callados. No tenían qué contestar. |
| (Nehemías 9,37) Los abundantes frutos que da el país son para los reyes que tú nos has impuesto por nuestros pecados; ellos hacen lo que quieren de nuestras personas y de nuestros ganados, con lo que vivimos en gran tribulación.» |
| (Nehemías 10,31) Decidimos no casar nuestras hijas con la gente del país, ni tomar sus hijas para nuestros hijos. |
| (Nehemías 10,37) los primeros nacidos de nuestras vacas y ovejas, destinados para la Casa de Yavé y para los sacerdotes que sirven en la Casa de nuestro Dios. |
| (Tobías 5,19) «¿Por qué has dejado partir a mi hijo? ¿No era él el bastón para nuestras manos, el que iba y venía con nosotros? ¿Por qué ha de ser el dinero lo primero de todo? Es mejor perder todo y salvar a nuestro hijo. |
| (Tobías 13,5) El nos castiga por nuestras maldades, pero luego nos perdonará y nos reunirá de entre todas las naciones en las que nos ha dispersado. |
| (Judit 3,3) Nuestras granjas, nuestro territorio, nuestros campos de trigo, nuestras ovejas, bueyes y sus apriscos, están a tu disposición. Haz con ello lo que quieras. |
| (Judit 3,4) También son tuyas nuestras ciudades, y sus habitantes son tus siervos. Dirígete a ellos como quieras.» |
| (Judit 7,27) porque es preferible vivir cautivos y bendecir al Señor, que ver expirar ante nuestros ojos a nuestras esposas y niños. |
| (Judit 8,17) Más bien pidámosle que nos socorra mientras esperamos confiadamente que nos salve, y él escuchará nuestras súplicas, si le agrada hacerlo. |
| (Judit 8,18) Es verdad que no se encontraría en nuestros días tribu, familia, pueblo o ciudad de las nuestras que se postre ante dioses hechos por mano del hombre, como sucedió en otros tiempos, |
| (Ester 1,18) De ahora en adelante, ante el mal ejemplo de la reina, ¿cómo se irán a comportar con nosotros, tus vasallos, nuestras esposas, las princesas de Persia y de Media? Ciertamente nos van a menospreciar y nosotros nos vamos a enojar con ellas. |
| (Ester 13,2) Aunque soy dueño del mundo entero y gobierno a incontables naciones, me he propuesto no dejarme llevar por el orgullo del poder y gobernar siempre con dulzura y bondad para que mis súbditos puedan gozar continuamente de una vida tranquila. Al mismo tiempo he procurado restaurar la paz deseada por todo el mundo, ofreciendo durante mi reinado los beneficios de la civilización y permitiendo el libre tráfico dentro de nuestras fronteras. |
| (Ester 13,4) Según él, mezclado con las diversas tribus de la tierra, se halla un pueblo que es enemigo de todos, cuyas leyes son contrarias a las de las otras naciones y que constantemente está desobedeciendo nuestras disposiciones, de tal manera que impide que podamos gobernar como conviene para el bien de todos. |
| (Salmos 44,10) Ahora, en cambio, nos rechazas y humillas y no sales al frente de nuestras tropas. |
| (Salmos 60,12) ¿Quién sino tú, oh Dios, que nos rechazaste y que no sales más con nuestras tropas? |
| (Salmos 65,2) En Sión, oh Dios, conviene alabarte y en Jerusalén cumplir nuestras promesas, |
| (Salmos 66,12) Dejaste que un cualquiera cabalgara sobre nuestras cabezas, por el fuego y por el agua hemos pasado pero, al fin, nos has hecho respirar. |
| (Salmos 90,8) Pusiste nuestras culpas frente a ti, nuestros secretos bajo la luz de tu rostro. |
| (Salmos 90,17) Que la dulzura del Señor nos cubra y que él confirme la obra de nuestras manos. |

