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Busca Bíblica em: Biblia Latinoamericana

Encontrados 366 registros para: mio


(Exodo 34,19)
Todo primogénito es mío: todo primer nacido de tus ovejas y de tus vacas que sea macho.
(Exodo 40,15)
los ungirás como ungiste a su padre, para que sean mis sacerdotes. Así por su unción serán sacerdotes míos para siempre, de generación en generación.»
(Levítico 9,24)
salió fuego de la presencia de Yavé, que consumió el holocausto y las grasas puestas sobre el altar. Todo el pueblo, al verlo, dio gritos de júbilo y cayó rostro en tierra.
(Levítico 20,26)
Sean santos para mí, porque yo soy Santo, yo Yavé, que los he separado de los demás pueblos para que sean míos.
(Levítico 22,9)
Ustedes guardarán estos preceptos míos, no sea que carguen con un pecado y mueran a consecuencia de esta profanación: ¡yo soy Yavé, y a ustedes los hago santos!
(Levítico 25,55)
Porque es a mí a quien sirven los hijos de Israel, siervos míos son a quienes yo he sacado del país de Egipto. Yo soy Yavé, el Dios de ustedes.
(Números 3,45)
«Toma a los levitas en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel, y el ganado de los levitas en lugar de su ganado; así los levitas serán míos: ¡yo soy Yavé!
(Números 8,14)
De este modo los separarás de los hijos de Israel, para que sean míos.
(Números 8,17)
Porque míos son todos los primogénitos de los hijos de Israel, tanto de hombres como de ganado: los consagré a mí el día que di muerte a todos los primogénitos en la tierra de Egipto.
(Números 25,2)
Ellas invitaron al pueblo a sacrificar a sus dioses: el pueblo comió y se postró ante los dioses de ellas..
(Deuteronomio 2,10)
(Antiguamente habitaban allí los emíos, pueblo grande, numeroso y de alta estatura, como los enaceos.
(Deuteronomio 2,11)
Tanto a ellos como a los enaceos se los tenía por gigantes, pero los moabitas los llamaban emíos.
(Deuteronomio 32,15)
Comió el Regalón y se sació, engordó Israel y dio coces, rechazó a Dios, que lo formó, despreció a su Roca, que lo salvó.
(Josué 7,8)
Yavé, Dios mío, ¿qué puedo decir cuando veo a Israel huir de sus enemigos?
(Josué 7,19)
Josué, entonces, le dijo: «Hijo mío, confiesa la verdad ante Yavé, Dios de Israel, y hónralo. Dime lo que has hecho sin disimular nada.»
(Josué 10,2)
Temió mucho, porque Gabaón era una ciudad muy importante, una ciudad real mayor que Hay, y sus hombres eran muy valientes.
(Josué 24,15)
Que si no quieren servir a Yavé, digan hoy mismo a quiénes servirán, si a los dioses que sus padres sirvieron en Mesopotamia, o a los dioses de los amorreos que ocupaban el país en que ahora viven ustedes. Por mi parte, yo y los míos serviremos a Yavé.»
(Jueces 6,38)
Así sucedió. Gedeón se levantó de madrugada, estrujó el vellón y exprimió su rocío, llenando una copa de agua.
(Jueces 11,31)
«Si me das la victoria, te sacrificaré el primero de los míos que salga de mi casa a mi encuentro cuando vuelva del combate. Este será para Yavé y te lo sacrificaré por el fuego.»
(Jueces 14,9)
Sansón recogió miel en sus manos y se la comió mientras caminaba. Al llegar donde sus padres, les dio miel y comieron de ella, pero no les dijo que la había sacado del cadáver del león.



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