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Busca Bíblica em: Biblia Latinoamericana

Encontrados 117 registros para: llegue


(1 Samuel 26,10)
Y añadió: «Sólo Yavé puede quitarle la vida, sea que llegue el día de su muerte natural, sea que muera en alguna batalla.
(1 Samuel 31,4)
Saúl dijo entonces a su escudero: «Saca tu espada y traspásame, no sea que lleguen esos infieles a burlarse de mí.» Pero el escudero no se atrevió a hacerlo, pues estaba temblando de miedo. Entonces Saúl se arrojó sobre su espada.
(2 Reyes 4,29)
Eliseo dijo a Guejazí: «Prepárate, toma mi bastón y vete. Si te encuentras con alguien, no te detengas a saludarlo, y si alguien te saluda, no le respondas. Y apenas llegues pondrás mi bastón sobre la cara del niño.»
(2 Reyes 6,32)
Eliseo estaba sentado en su casa, y los dirigentes estaban sentados con él. Antes que llegara el mensajero, Eliseo les dijo: «¿No saben que este hijo de asesino ha mandado cortar mi cabeza? Pues bien, cuando llegue el mensajero, cierren la puerta y no lo dejen entrar. Detrás de él oigo el ruido de los pasos de su señor.»
(2 Reyes 10,2)
«Apenas esta carta llegue a ustedes, que tienen a los hijos del rey, los carros de guerra y los caballos, una ciudad fortificada y armas,
(2 Crónicas 19,10)
En todo pleito que les llegue de parte de sus hermanos que habitan en sus ciudades, ya sean causas de sangre o cuestiones de la Ley, de los mandamientos, decretos y sentencias, tienen que instruirlos, a fin de que no pequen contra Yavé. De otro modo, Yavé se enojaría contra ustedes y contra sus hermanos.
(Nehemías 2,11)
Llegué a Jerusalén y estuve allí tres días.
(Tobías 11,3)
vámonos nosotros delante para preparar la casa antes de que llegue tu esposa.
(Judit 10,15)
«Has salvado tu vida con tu decisión de presentarte a nuestro señor. Anda a su tienda; algunos de los nuestros te acompañarán hasta que llegues a él.
(Job 5,21)
Estarás protegido de la lengua malvada, sin miedo a que llegue el salteador.
(Job 16,18)
¡Tierra, no tapes mi sangre y que mi grito llegue a todas partes!
(Job 27,9)
¿Escuchará Dios sus gritos cuando le llegue la desgracia?
(Salmos 79,11)
Que hasta ti llegue la queja del prisionero; con tu potente brazo salva a los condenados a muerte.
(Salmos 88,3)
Que hasta ti llegue mi oración, presta atención a mi clamor.
(Salmos 100,2)
sirvan al Señor con alegría, lleguen a él, con cánticos de gozo!
(Salmos 102,2)
Señor, escucha mi plegaria, que mis gritos lleguen hasta ti.
(Salmos 119,170)
¡Que mi súplica llegue hasta tu presencia, líbrame de acuerdo a tu palabra!
(2 Macabeos 7,37)
Yo con mis hermanos entrego mi cuerpo y mi vida por las leyes de mis padres, invocando a Dios para que pronto se apiade de nuestra raza, y tú, con tormentos y azotes, llegues a confesar que él es el único Dios.
(2 Macabeos 9,4)
Enfurecido, se propuso hacer pagar a los judíos la ofensa que acababa de recibir en Persépolis cuando lo obligaron a huir. Mandó al conductor de su carro que apresurara la marcha y no parara hasta terminar el viaje. Ya el juicio de Dios venía sobre él, pues, orgulloso, decía: «En cuanto llegue a Jerusalén la convertiré en un cementerio de judíos.»
(Proverbios 1,3)
para darles lecciones de buen juicio y así lleguen a ser justos, honrados y leales.



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