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Busca Bíblica em: Biblia Latinoamericana

Encontrados 276 registros para: Salomon


(1 Reyes 1,47)
todos los grandes de la corte han venido a saludar al rey David y a desearle que Dios haga a Salomón más famoso que él, y su trono más grande que el de su padre. Incluso el mismo rey se ha sentado en la cama y ha exclamado:
(1 Reyes 1,50)
Adonías, temiendo que Salomón le hiciera algo, fue a refugiarse al lado del altar.
(1 Reyes 1,51)
Avisaron a Salomón que Adonías se había agarrado a los cuernos del altar y había dicho: «Que el rey Salomón me jure, hoy mismo, que no me mandará apuñalar.»
(1 Reyes 1,52)
Salomón, en respuesta, exclamó: «Si se porta como un hombre honrado, no caerá en tierra ni uno solo de sus cabellos; pero si comete alguna falta, morirá.»
(1 Reyes 2,1)
Pocos días antes de morir, David mandó llamar a su hijo Salomón para decirle:
(1 Reyes 2,12)
Salomón subió al trono de su padre David y afianzó su poder.
(1 Reyes 2,13)
Adonías, hijo de Jaguit, fue a encontrar a Betsabé, madre de Salomón, y se postró ante ella. Ella le dijo: «¿Traes buenas intenciones?» «Sí», contestó.
(1 Reyes 2,17)
«Te suplico le pidas al rey Salomón, ya que a ti no te puede negar nada, que me dé por esposa a Abisag, la sunamita.»
(1 Reyes 2,19)
Entró Betsabé a ver al rey Salomón para hablarle en favor de Adonías. Se levantó el rey para recibirla y se postró ante ella; se sentó después en su trono y pusieron un trono para la madre del rey, la cual se sentó a su derecha.
(1 Reyes 2,22)
El rey Salomón respondió a su madre: «Con esto me pides que le entregue mi reino, pues es mi hermano mayor y lo apoyan el sacerdote Abiatar y Joab, hijo de Sarvia.»
(1 Reyes 2,23)
Entonces el rey Salomón dijo: «Que Yavé me haga morir, si no es cierto que, al hacerme esta petición, Adonías se ha jugado la vida.
(1 Reyes 2,25)
El rey Salomón dio órdenes a Banaías, hijo de Yoyada, el cual fue a matar a Adonías.
(1 Reyes 2,27)
Así expulsó Salomón a Abiatar, quitándole su oficio de sacerdote de Yavé, y se cumplió la palabra pronunciada por Yavé contra la familia de Helí, en Silo.
(1 Reyes 2,29)
Le dijeron al rey Salomón: «Joab se ha refugiado en la Tienda de Yavé y está al lado del altar.» Salomón mandó decir a Joab: «¿Qué te sucede, que te refugias en el altar?» Y él respondió: «Tengo miedo del rey y me he refugiado junto a Yavé.» Salomón mandó a Banaías, hijo de Yoyada, con esta orden: «Anda y mátalo.»
(1 Reyes 2,36)
Salomón mandó llamar a Semeí y le dijo: «Hazte una casa en Jerusalén; ahí te quedarás y no saldrás por ningún motivo.
(1 Reyes 2,41)
Pero se lo avisaron a Salomón: «Semeí ha ido de Jerusalén a Gat y ha vuelto.»
(1 Reyes 2,45)
En cambio el rey Salomón será bendito y el trono de David permanecerá ante Yavé para siempre.»
(1 Reyes 2,46)
El rey dio orden a Banaías, hijo de Yoyada, quien salió y mató a Semeí. Con todo esto, el reino se hizo más fuerte en manos de Salomón.
(1 Reyes 3,1)
Salomón emparentó con Faraón, rey de Egipto. Tomó a su hija por esposa y la instaló en la Ciudad de David hasta que terminara de construir su casa, la Casa de Yavé y la muralla en torno a Jerusalén.
(1 Reyes 3,3)
Por este mismo motivo Salomón ofrecía sacrificios y quemaba incienso en los santuarios de las lomas, a pesar de que amaba a Yavé y seguía los preceptos de David, su padre.



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