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| (Génesis 3,22) Entonces Yavé Dios dijo: «Ahora el hombre es como uno de nosotros, pues se ha hecho juez de lo bueno y de lo malo. Que no vaya también a extender su mano y tomar del Arbol de la Vida, pues viviría para siempre.» |
| (Génesis 5,4) Después que nació Set, Adán vivió aún ochocientos años y tuvo otros hijos e hijas. |
| (Génesis 5,7) Después que nació Enós, Set vivió aún ochocientos siete años y tuvo otros hijos e hijas. |
| (Génesis 5,10) Después que nació Cainán vivió ochocientos años y tuvo otros hijos e hijas. |
| (Génesis 5,16) Vivió aún ochocientos treinta años después del nacimiento de Jared, y tuvo otros hijos e hijas. |
| (Génesis 5,26) Y después que nació Lamec, Matusalén vivió setecientos ochenta y dos años y fue padre de otros hijos e hijas. |
| (Génesis 7,14) También entraron con ellos en el arca las diversas especies de animales salvajes y de los otros animales, de los reptiles que se arrastran por el suelo y de las aves. |
| (Génesis 8,1) Y Dios se acordó de Noé y de todas las fieras salvajes y de los otros animales que estaban con él en el arca. Dios hizo soplar un viento sobre la tierra, y las aguas descendieron. |
| (Génesis 8,12) Todavía esperó otros siete días más y soltó a la paloma, que ya no regresó más al arca. |
| (Génesis 11,3) Entonces se dijeron unos a otros: «Vamos a hacer ladrillos y cocerlos al fuego.» El ladrillo reemplazó la piedra y el alquitrán les sirvió de mezcla. |
| (Génesis 11,7) Pues bien, bajemos y confundamos ahí mismo su lengua, de modo que no se entiendan los unos a los otros.» |
| (Génesis 11,13) y después de su nacimiento de Shela, vivió cuatrocientos tres años más, y tuvo otros hijos e hijas. |
| (Génesis 11,23) Después del nacimiento de Najor, Serug vivió doscientos años y tuvo otros hijos e hijas. |
| (Génesis 13,8) Así pues, Abram le dijo a Lot: «Mira, es mejor que no haya peleas entre nosotros, ni entre mis pastores y los tuyos, ya que somos hermanos. |
| (Génesis 23,6) «Escúchanos, señor: entre nosotros tú eres un príncipe de Dios. Sepulta a tu difunta en la mejor de nuestras sepulturas, pues ninguno de nosotros te negará una tumba para tu difunta.» |
| (Génesis 24,55) Entonces el hermano y la madre de Rebeca contestaron: «Que la joven se quede todavía algunos días más con nosotros y después se irá.» |
| (Génesis 26,16) Entonces Abimelec dijo a Isaac: «Márchate de aquí, pues ahora eres más poderoso que nosotros.» |
| (Génesis 26,28) Le contestaron: «Hemos visto claramente que Yavé está contigo, y hemos dicho: Prometamos con juramento, nosotros y tú, que viviremos en paz. |
| (Génesis 26,29) Y hagamos un pacto: tú no nos harás ningún mal, ya que nosotros no te hemos tocado nada sino que, al contrario, sólo te hicimos bien y te dejamos partir tranquilamente. Tú eres el protegido de Yavé.» |
| (Génesis 26,31) Se levantaron muy temprano y se hicieron juramento unos a otros. Luego Isaac los despidió y se fueron en paz por su camino. |

