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Busca Bíblica em: Biblia Latinoamericana

Encontrados 24 registros para: decimos


(Números 15,6)
Si es un chivo, la ofrenda será de dos décimos de flor de harina amasada con un tercio de medida de aceite,
(2 Samuel 12,18)
Cuando el niño murió, al séptimo día, todos temieron darle la noticia, pues decían: «Cuando aún vivía el niño no hacía caso de nuestros consejos; ¿qué disparate no hará si le decimos que murió el niño?»
(2 Reyes 25,27)
En el año treinta y siete de la deportación de Joaquín, rey de Judá, en el mes decimosegundo, el día veintisiete, Evil-Merodac, rey de Babilonia, el mismo año que comenzó a reinar, tuvo compasión de Joaquín y lo sacó de la cárcel.
(1 Crónicas 25,22)
La decimosexta, sobre Jananías, sus hijos y hermanos, doce.
(1 Crónicas 25,23)
La decimoséptima, sobre Yosbecasa, sus hijos y hermanos, doce.
(Salmos 115,18)
mas nosotros, los vivos, bendecimos al Señor desde ahora y para siempre.
(Salmos 118,26)
"¡Bendito sea el que viene en el nombre del Señor! desde la casa del Señor los bendecimos:
(Salmos 129,8)
Que tampoco digan los que pasan: "¡Que el Señor los bendigan!" En nombre del Señor los bendecimos!
(1 Macabeos 6,23)
Nosotros tomamos el partido de tu padre, obedecimos sus órdenes y observamos sus leyes.
(1 Macabeos 12,23)
En cuanto a nosotros, les decimos: nuestros ganados y nuestros bienes son de ustedes y los de ustedes son nuestros; y esto es lo que encargamos decirles.»
(2 Macabeos 2,16)
Estando a punto de celebrar la fiesta de la Purificación del Templo, les decimos que harán bien en celebrar asimismo ustedes estas fiestas.
(Evangelio según San Mateo 21,25)
Háblenme del bautismo que daba Juan: este asunto ¿de dónde venía, de Dios, o de los hombres?» Ellos reflexionaron: «Si decimos que este asunto venía de Dios, él nos replicará: Pues ¿por qué no le creyeron?
(Evangelio según San Mateo 21,26)
Y si decimos que era cosa de hombres, ¡cuidado con el pueblo!, pues todos consideran a Juan como un profeta.»
(Evangelio según San Marcos 11,31)
Ellos comentaron entre sí: «Si decimos que este asunto era obra de Dios, nos dirá: Entonces, ¿por qué no le creyeron?»
(Carta a los Romanos 3,27)
Y ahora, ¿dónde están nuestros méritos? Fueron echados fuera. ¿Quién los echó? ¿La Ley que pedía obras? No, otra ley, que es la fe. Nosotros decimos esto: la persona es reformada y hecha justa por la fe, y no por el cumplimiento de la Ley.
(1º Carta a los Corintios 4,12)
Nos cansamos trabajando con nuestras manos. Si nos insultan, bendecimos; nos persiguen y lo soportamos todo.
(1º Carta a los Corintios 10,16)
La copa de bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo?
(2º Carta a los Corintios 1,7)
Si ustedes comparten nuestros sufrimientos, también compartirán nuestro consuelo; se lo decimos y lo esperamos con mucha firmeza.
(2º Carta a los Corintios 1,20)
En él todas las promesas de Dios han llegado a ser un sí, y por eso precisamente decimos «Amén» en su nombre cuando damos gracias a Dios.
(2º Carta a los Corintios 2,17)
Se encuentran con facilidad vendedores de la palabra de Dios, pero nosotros actuamos por convicción; todo procede de Dios y lo decimos en su presencia, en Cristo.

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