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Busca Bíblica em: Biblia Latinoamericana

Encontrados 22 registros para: Macedonia


(1 Macabeos 8,5)
Habían vencido y sometido a Filipo y a Perseo, reyes de Macedonia, y a cuantos se les opusieron.
(Hecho de los Apóstoles 16,9)
Por la noche Pablo tuvo una visión. Ante él estaba de pie un macedonio que le suplicaba: «Ven a Macedonia y ayúdanos.»
(Hecho de los Apóstoles 16,10)
Al despertar nos contó la visión y comprendimos que el Señor nos llamaba para evangelizar a Macedonia.
(Hecho de los Apóstoles 16,12)
De allí pasamos a Filipos, una de las principales ciudades del distrito de Macedonia, con derechos de colonia romana. Nos detuvimos allí algunos días,
(Hecho de los Apóstoles 18,5)
Al llegar de Macedonia Silas y Timoteo, Pablo se dedicó por entero a la Palabra, y aseguraba a los judíos que Jesús era el Mesías.
(Hecho de los Apóstoles 19,21)
Después de todos estos acontecimientos, Pablo tomó su decisión en el Espíritu: ir a Jerusalén pasando por Macedonia y Acaya. Y decía: «Después de llegar allí, tengo que ir también a Roma.»
(Hecho de los Apóstoles 19,22)
Envió a Macedonia a dos de sus auxiliares, a Timoteo y a Erasto, mientras él se quedaba por algún tiempo más en Asia.
(Hecho de los Apóstoles 20,1)
Cuando se calmó el tumulto, Pablo mandó llamar a sus discípulos para animarlos. Se despidió de ellos y se fue a Macedonia.
(Hecho de los Apóstoles 20,3)
Pasó allí tres meses y luego pensó en volver a Siria por barco. Pero supo que los judíos tramaban algo contra él, y decidió regresar por Macedonia.
(Carta a los Romanos 15,26)
pues en Macedonia y Acaya les pareció bien hacer una colecta en favor de los pobres de la comunidad de Jerusalén.
(1º Carta a los Corintios 16,5)
Estaré con ustedes después de atravesar Macedonia, pues pienso ir por Macedonia.
(2º Carta a los Corintios 1,16)
Desde ahí pensaba recorrer Macedonia y de Macedonia volver otra vez a ustedes, para que me ayudasen a proseguir mi viaje a Judea.
(2º Carta a los Corintios 2,13)
Mi espíritu, sin embargo, quedaba inquieto porque no había encontrado a mi hermano Tito, por lo que me despedí de ellos y salí para Macedonia.
(2º Carta a los Corintios 7,5)
Les decía que, al llegar a Macedonia, no tuve descanso alguno, sino más bien toda clase de dificultades; por fuera enfrentamientos, y por dentro temores.
(2º Carta a los Corintios 8,1)
Ahora queremos darles a conocer una gracia de Dios con que fueron favorecidas las Iglesias de Macedonia.
(2º Carta a los Corintios 9,4)
no sea que, al llegar conmigo los de Macedonia, los encuentren desprevenidos. ¡Sería para mí una vergüenza, por no decir para ustedes!
(2º Carta a los Corintios 11,9)
Cuando me encontraba entre ustedes y estuve necesitado, no molesté a nadie, sino que los hermanos venidos de Macedonia me dieron lo necesario. Me cuidé de ser un peso para ustedes, y todavía me cuidaré:
(Carta a los Filipenses 4,15)
Filipenses, ustedes saben que en los principios de la evangelización, cuando me alejé de Macedonia, ninguna Iglesia me abrió una cuenta de gastos e ingresos excepto ustedes;
(1º Carta a los Tesalonicenses 1,7)
De este modo pasaron a ser un modelo para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya.
(1º Carta a los Tesalonicenses 1,8)
De hecho, a partir de ustedes la palabra del Señor se difundió en Macedonia y Acaya, y más allá aún. Su fe en Dios se comenta en tantos lugares que no necesitamos decir más al respecto.

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