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Busca Bíblica em: Biblia Latinoamericana

Encontrados 4536 registros para: Dios


(Génesis 1,1)
En el principio, cuando Dios creó los cielos y la tierra,
(Génesis 1,2)
todo era confusión y no había nada en la tierra. Las tinieblas cubrían los abismos mientras el espíritu de Dios aleteaba sobre la superficie de las aguas.
(Génesis 1,3)
Dijo Dios: «Haya luz», y hubo luz.
(Génesis 1,4)
Dios vio que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas.
(Génesis 1,5)
Dios llamó a la luz "Día" y a las tinieblas "Noche". Atardeció y amaneció: fue el día Primero.
(Génesis 1,6)
Dijo Dios: «Haya una bóveda en medio de las aguas, para que separe unas aguas de las otras.»
(Génesis 1,7)
Hizo Dios entonces como una bóveda y separó unas aguas de las otras: las que estaban por encima del firmamento, de las que estaban por debajo de él. Y así sucedió.
(Génesis 1,8)
Dios llamó a esta bóveda "Cielo". Y atardeció y amaneció: fue el día Segundo.
(Génesis 1,9)
Dijo Dios: «Júntense las aguas de debajo de los cielos en un solo depósito, y aparezca el suelo seco.» Y así fue.
(Génesis 1,10)
Dios llamó al suelo seco "Tierra" y al depósito de las aguas "Mares". Y vio Dios que esto era bueno.
(Génesis 1,11)
Dijo Dios: «Produzca la tierra hortalizas, plantas que den semilla, y árboles frutales que por toda la tierra den fruto con su semilla dentro, cada uno según su especie.» Y así fue.
(Génesis 1,12)
La tierra produjo hortalizas, plantas que dan semillas y árboles frutales que dan fruto con su semilla dentro, cada uno según su especie. Dios vio que esto era bueno.
(Génesis 1,14)
Dijo Dios: «Haya lámparas en el cielo que separen el día de la noche, que sirvan para señalar las fiestas, los días y los años,
(Génesis 1,16)
Hizo, pues, Dios dos grandes lámparas: la más grande para presidir el día y la más chica para presidir la noche, e hizo también las estrellas.
(Génesis 1,17)
Dios las colocó en lo alto de los cielos para iluminar la tierra,
(Génesis 1,18)
para presidir el día y la noche y separar la luz de las tinieblas; y vio Dios que esto era bueno.
(Génesis 1,20)
Dijo Dios: «Llénense las aguas de seres vivientes y revoloteen aves sobre la tierra y bajo el firmamento.»
(Génesis 1,21)
Dios creó entonces los grandes monstruos marinos y todos los seres que viven en el agua según su especie, y todas las aves, según su especie. Y vio Dios que todo ello era bueno.
(Génesis 1,22)
Los bendijo Dios, diciendo: «Crezcan, multiplíquense y llenen las aguas del mar, y multiplíquense asimismo las aves sobre la tierra.»
(Génesis 1,24)
Dijo Dios: «Produzca la tierra animales vivientes de diferentes especies, animales del campo, reptiles y animales salvajes.» Y así fue.

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