Busca Bíblica

Encontrados 33 registros para: redes


(Levítico 14,37)
Si al examinarla observa que la mancha forma en las paredes de la casa cavidades verdosas y rojizas que parecen hundidas en la pared,
(Levítico 14,39)
Volverá al día séptimo, y si comprueba que la mancha se ha extendido por las paredes de la casa,
(I Crónicas 29,4)
3.000 talentos de oro, del oro de Ofir, y 7.000 talentos de plata acrisolada para recubrir las paredes de los edificios;
(II Crónicas 3,7)
Recubrió de oro la Casa, las vigas, los umbrales, sus paredes y sus puertas, y esculpió querubines sobre las paredes.
(Esdras 5,8)
Sepa el rey que nosotros hemos ido a la provincia de Judá, a la Casa del gran Dios: se está reconstruyendo con piedras sillares; se recubren de madera las paredes; la obra se ejecuta cuidadosamente y adelanta en sus manos.
(Tobías 6,12)
fuera de ella no tiene más hijos ni hijas; tú eres el más cercano, tienes más derechos sobre ella que todos los demás y es justo que heredes la hacienda de su padre; la muchacha es prudente, valerosa y muy bella y su padre la ama.»
(Job 24,11)
Pasan el mediodía entre dos paredes, pisan los lagares y no quitan la sed.
(Salmos 116,3)
Los lazos de la muerte me aferraban, me sorprendieron las redes del seol; en angustia y tristeza me encontraba,
(Salmos 119,61)
Las redes de los impíos me aprisionan, yo no olvido tu ley.
(Eclesiástico 7,8)
En el pecado no te enredes dos veces, pues ni una sola quedarás impune.
(Eclesiástico 9,3)
No vayas al encuentro de una mujer prostituta, no sea que caigas en sus redes.
(Eclesiástico 23,18)
El hombre que su propio lecho viola y que dice para sí: «¿Quién me ve?; la oscuridad me envuelve, las paredes me encubren, nadie me ve, ¿qué he de temer?; el Altísimo no se acordará de mis pecados»,
(Jeremías 48,28)
«Dejad las ciudades y acomodaos en la peña, habitantes de Moab, sed como la paloma cuando anida en las paredes de las simas...»
(Ezequiel 26,5)
Quedará, en medio del mar, como un secadero de redes. Porque he hablado yo, oráculo del Señor Yahveh. Tiro será presa propicia para las naciones.
(Ezequiel 26,14)
Te convertiré en roca pelada, quedarás como secadero de redes; no volverás a ser reconstruida, porque yo, Yahveh, he hablado, oráculo del Señor Yahveh.
(Ezequiel 40,48)
Me llevó al Vestíbulo de la Casa y midió las pilastras del Vestíbulo: cinco codos por cada lado; luego la anchura del pórtico: catorce codos; y las paredes laterales del pórtico: tres codos por cada lado.
(Ezequiel 41,2)
Anchura de la entrada: diez codos. Las paredes laterales de la entrada: cinco codos de ancho por un lado y cinco por el otro. Midió su longitud: cuarenta codos; y su anchura: veinte codos.
(Ezequiel 41,3)
Penetró en el interior y midió la pilastra de la entrada: dos codos; después la entrada: seis codos; y las paredes laterales de la entrada: siete codos.
(Ezequiel 41,26)
Ventanas enrejadas y palmeras había a ambos lados, en las paredes laterales del Vestíbulo, las celdas laterales de la Casa y los arquitrabes.
(Ezequiel 47,10)
A sus orillas vendrán los pescadores; desde Engadí hasta Eneglayim se tenderán redes. Los peces serán de la misma especie que los peces del mar Grande, y muy numerosos.

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