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Busca Bíblica em: La Santa Biblia

Encontrados 2574 registros para: hombre


(Génesis 2,5)
no había aún en la tierra arbusto alguno del campo, y ninguna hierba del campo había germinado todavía, pues Yahveh Dios no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre que labrara el suelo.
(Génesis 2,7)
Entonces Yahveh Dios formó al hombre con polvo del suelo, e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente.
(Génesis 2,8)
Luego plantó Yahveh Dios un jardín en Edén, al oriente, donde colocó al hombre que había formado.
(Génesis 2,15)
Tomó, pues, Yahveh Dios al hombre y le dejó en al jardín de Edén, para que lo labrase y cuidase.
(Génesis 2,16)
Y Dios impuso al hombre este mandamiento: «De cualquier árbol del jardín puedes comer,
(Génesis 2,18)
Dijo luego Yahveh Dios: «No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada.»
(Génesis 2,19)
Y Yahveh Dios formó del suelo todos los animales del campo y todas las aves del cielo y los llevó ante el hombre para ver cómo los llamaba, y para que cada ser viviente tuviese el nombre que el hombre le diera.
(Génesis 2,20)
El hombre puso nombres a todos los ganados, a las aves del cielo y a todos los animales del campo, mas para el hombre no encontró una ayuda adecuada.
(Génesis 2,21)
Entonces Yahveh Dios hizo caer un profundo sueño sobre el hombre, el cual se durmió. Y le quitó una de las costillas, rellenando el vacío con carne.
(Génesis 2,22)
De la costilla que Yahveh Dios había tomado del hombre formó una mujer y la llevó ante el hombre.
(Génesis 2,24)
Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne.
(Génesis 2,25)
Estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, pero no se avergonzaban uno del otro.
(Génesis 3,8)
Oyeron luego el ruido de los pasos de Yahveh Dios que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa, y el hombre y su mujer se ocultaron de la vista de Yahveh Dios por entre los árboles del jardín.
(Génesis 3,9)
Yahveh Dios llamó al hombre y le dijo: «¿Dónde estás?»
(Génesis 3,12)
Dijo el hombre: «La mujer que me diste por compañera me dio del árbol y comí.»
(Génesis 3,17)
Al hombre le dijo: «Por haber escuchado la voz de tu mujer y comido del árbol del que yo te había prohibido comer, maldito sea el suelo por tu causa: con fatiga sacarás de él el alimento todos los días de tu vida.
(Génesis 3,20)
El hombre llamó a su mujer «Eva», por ser ella la madre de todos los vivientes.
(Génesis 3,21)
Yahveh Dios hizo para el hombre y su mujer túnicas de piel y los vistió.
(Génesis 3,22)
Y dijo Yahveh Dios: «¡He aquí que el hombre ha venido a ser como uno de nosotros, en cuanto a conocer el bien y el mal! Ahora, pues, cuidado, no alargue su mano y tome también del árbol de la vida y comiendo de él viva para siempre.»
(Génesis 3,24)
Y habiendo expulsado al hombre, puso delante del jardín de Edén querubines, y la llama de espada vibrante, para guardar el camino del árbol de la vida.

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