| 2. | Que mi alma alabe al Señor y proclame todas sus maravillas...
|
| 3. | En ti me alegraré y me regocijaré, y cantaré a tu Nombre, oh Altísimo.
|
| 4. | Porque mis enemigos retroceden, tropiezan y perecen ante ti.
|
| 5. | Te has sentado en tu trono, cual juez justo y has reinvindicado mi causa y mis derechos.
|
| 6. | Has abatido a las naciones, has hecho perecer a los malvados y has borrado su nombre para siempre.
|
| 7. | Los enemigos fueron aniquilados, arruinados sin remedio; sus ciudades fueron devastadas, perdido su recuerdo.
|
| 8. | Pero el Señor reina para siempre y establece su trono para el juicio.
|
| 9. | Gobernará la tierra con justicia y juzgará con rectitud a las naciones.
|
| 10. | El Señor es un bastión para el oprimido, un refugio para los tiempos de angustia.
|
| 11. | Que en ti confíen los que veneran tu nombre, porque no abandonas, Señor, a los que te buscan.
|
| 12. | Canten al Señor, que mora en Sión, y publiquen entre los pueblos sus hazañas.
|
| 13. | Pues pide cuentas por la sangre vertida, se acuerda de los oprimidos y no olvida su clamor.
|
| 14. | Ten compasión de mí, Señor, mira cómo me afligen los que me odian. Sácame de las puertas de la muerte,
|
| 15. | para que proclame tus maravillas, en las puertas de la hija de Sión, feliz y agradecido por tu salvación.
|
| 16. | En la fosa que cavaron se han hundido los paganos y su pie quedó atrapado en la trampa que escondieron.
|
| 17. | El Señor se ha manifestado, ha dictado su sentencia, y el pecador quedó atrapado en la obra de sus manos.
|
| 18. | Que vuelvan al abismo los malvados, todos los paganos que olvidan al Señor.
|
| 19. | Porque no será olvidado el pobre para siempre ni será en vano la esperanza del humilde.
|
| 20. | ¡Levántate, Señor, que el hombre no triunfe, y sean en tu presencia juzgadas las naciones!
|
| 21. | Infúndeles terror, oh Señor, que sepan los paganos que sólo son hombres.
|